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PRIVADOS DE LIBERTAD DECIDEN AUTOMEDICARSE

Los internos de San Roque fueron testigos del fallecimiento de uno de sus compañeros, el tercero durante la pandemia. Desde el penal, relataron que insistentemente llamaron al SEDES y, lamentablemente, “murió esperando la ambulancia”. Ante la falta de atención profesional, los privados de libertad decidieron automedicarse.
En medio de dolor e impotencia, los más de 600 internos que viven en un ambiente construido solo para cobijar a 100 personas, proponen una solución. Ellos consideran que la mayoría ya tienen los síntomas del covid-19 y están contagiados con la enfermedad, por ello, proponen donar su plasma para ayudar a otras personas.
El representante de los internos en contacto telefónico con Radio La Plata, relató que fueron abandonados por el SEDES, el personal de régimen penitenciario no trabaja hace más de una semana, no tienen un médico para que los atiende y menos cuentan con medicamentos.